jueves, 11 de diciembre de 2008

Te escribo recostada en mi cama, extrañándote como siempre. A veces creo que la espera me vuelve un poco loca de amor porque extrañarte es lo más bonito y triste que me ha pasado. Te extraño cuando el viento se cuela por mi ventana, el frío me envuelve y me recuerda que no estás aquí para abrazarme. Te extraño, siempre te extraño, tus palabras, tus caricias, tus besos, y tus ocurrencias que me hacen tanto reír. Te extraño cuando camino por la calle y quisiera ir tomada de tu mano.

4 comentarios:

Te extraño cuando sucede algo gracioso, y pienso que nos reiremos de ello. Te extraño cuando estoy teniendo un día pésimo y no me cabe la menor duda que me animarías con una sola sonrisa. Te extraño cuando tengo buenas noticias, y no estás aquí para celebrar juntos. Te extraño en los momentos solitarios de cada día, pues se que compartirlos a tu lado los haría menos vacíos. Te extraño cada vez que no estamos cerca.